¿De qué tienes hambre en esta Navidad?: Atracones de comida y lo que hay detrás | Que Estés Bien
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¿De qué tienes hambre en esta Navidad?: Atracones de comida y lo que hay detrás

Mis navidades hace unos años atrás eran días de mucha ansiedad, de evasión y tristeza. No, no se me había muerto nadie, pero era una temporada que me recordaba que mi familia nuclear no existía, estaba rota, y las veces que nos juntábamos  había mucha tensión. Eso pasaba en Navidad.

Entonces, empezaba diciembre y lo que más quería , era que existiera una pastillita que me duerma todo el mes hasta el 1ero de enero, y como eso no iba a suceder, empezaba a comer y comer, tenía atracones antes del 24.

 

Me comía mi tristeza, hasta anestesiarme.

 

Resulta que no tuve consciencia de esto hasta que mi familia retomó su dinámica y empezamos a pasar navidades juntos, otra vez. Dejé de sentirme ansiosa o triste en estas fechas, y cuando noté este cambio me di cuenta que, había normalizado los atracones de comida para evadir. Ahora ya no tengo esa necesidad de dormir hasta el próximo año, tampoco de atragantarme con comida a escondidas. Pero no siempre pasa así.

 

La verdad, nunca trabajé en cómo me sentía en esos momentos, porque no tenía consciencia de lo que pasaba conmigo, sino de hecho hubiera pedido ayuda. Pero ahora, como health coach me ha tocado leer mucho sobre esto, verlo en clientes y  buscar profesionales referentes que me ayuden a entender qué pasó conmigo en esos años, y qué está pasando conmigo cuando noto esa ansiedad por comer cuando enfrento una situación que le grita peligro a mi mente.

 

 

Vamos por partes:

 

¿Qué es un atracón con comida?

 

atracones de comida

 

Tener un atracón de comida, suele esconder un vacío emocional, comes para evadir, por aburrimiento, para no sentir o para sentir otras emociones. Pero no lo normalicemos. Hay que buscar el origen , el momento en que aparece y hacerle frente.

 

Si eres de las que tiene mil eventos navideños, obvio hay mucha comida de por medio, y haz notado que en ellos te desbandas, te comparto algunas prácticas,  para que en éstas reuniones te vaya mejor, para que repares en cómo te relacionas con la comida y saques tus propias conclusiones y aprendizajes.

 

Prácticas (no son tips de una vez, se llaman prácticas porque debes hacerlas una y otra vez):

Fuera mentalidad de dieta:no pienses en restricciones, exigirte o contar calorías cuando vayas a una reunión, esto te lleva al descontrol. Come con moderación lo que necesites y disfruta.

No te centres en la comida, estas reuniones son para divertirse, relacionarse y relajarse, todo esto lo puedes conseguir sin la comida.

Al momento de comer, come despacio, mastica, saborea cada bocado, degusta su textura, aroma. Permítete comer relajada y consciente de lo que estas haciendo.

No seas absolutista: si estás pensando en que el lunes empiezas la dieta o mañana toca cardio, no creas que por eso debes comer como si el mundo se fuera a acabar y aprovechar que mañana ya no podrás hacerlo. No es todo o nada.

 

¿Qué pasa cuando nos refugiamos en la comida?

Comer nos puede proporcionar emociones muy buenas, como placer, calma, desconexión, seguridad, confort y eso está bien, pero lo que no te hace bien es creer que es tu ÚNICA fuente para conseguir esas emociones. La comida no es la única solución.

Pregúntate, ¿qué emociones pretender conseguir a través de la comida? ¿Para qué lo haces?

Siempre con una actitud compasiva, sin juzgarte.

La psicologa Hermínia Gomá, recogió en el año 2011 la siguiente herramienta llamada Modelo Emeset para la regulación emocional. Ella nos dice que para aprender a gestionar estas situaciones, es importante aprender a detectar la emoción que te invade en ese momento y entender así como te sientes,  para encontrar otras vías de afrontar la situación sin refugiarte en la comida.

 

 

En esta tabla se muestra cual es la situación que desencadena la emoción y,  cual debería ser el antídoto para regularla. ¿ves que no aparece la comida por ningún sitio?. En este proceso es importante que acudas a un profesional, un psicólogo, un coach en salud, un terapeuta especializado que pueda guiarte y resolver juntos.

 

Estas son pautas generales, no reemplazan una consulta individual. Así que si deseas un acompañamiento personal puedes contactarme por aquí.

 

 

Gracias por leerme

 

 

Cariños

 

Carla

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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