4 formas de engañar a tu mente para alimentarte mejor | Que Estés Bien
41223
post-template-default,single,single-post,postid-41223,single-format-standard,rad_rapidology,qode-core-1.0.3,woocommerce-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,,capri-ver-2.3, vertical_menu_with_scroll,smooth_scroll,woocommerce_installed,blog_installed,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive
trucs mentales

4 formas de engañar a tu mente para alimentarte mejor

La primera vez que leí sobre algunos de estos trucos psicológicos para mejorar mi alimentación fue hace como 5 años atrás más o menos y no me parecieron creíbles. Años después me los volví a cruzar en una lectura, pero mis creencias eran otras y mi búsqueda por mejorar mi salud ya había comenzado.

 

Me parecieron valiosísimas y las puse en práctica. Y sí, me sumaron y me cambiaron el chip. Son una forma fácil de construir hábitos de salud. Verás que son cambios mínimos pero que son infalibles para cambiar tu rutina de alimentación.

 

¡Lo sé!, no nos gustan los cambios, cada cambio consciente sobre lo que comemos supone un esfuerzo mental y genera estrés, pero eso es al principio, es tu mente revelándose ante lo nuevo, a nuestra mente no le gusta salir de su zona de confort, de sus viejos hábitos.

 

Pero adivina, quién controla tu mente?

Tú. Puedes programar tu cerebro con nueva información, pero dando un paso a la vez.

 

1er truco

Revisa tu menaje y esconde el plato tendido que normalmente usas para almorzar. En la medida que tu plato sea grande, mayor será la porción de comida que te servirás, nuestra mente quiere llenar el espacio vacío como sea. Usemos un efecto visual para engañarla. Elige un plato más pequeño (tipo el que usas para servir entradas), igual lo llenarás, pero la porción será mucho menor.

Controlar las porciones es clave, así como la calidad de los alimentos.

 

2do truco

Mejor sola que mal acompañada. No nos suma comer con el celular en la mano, la revista al costado del plato o frente al televisor. ¿Porqué?, no estamos atentos a lo que ingerimos, nuestra atención está en el distractor y no en el plato. Por lo tanto, no tenemos control sobre lo que nos llevamos a la boca ni lo que sucede allí. Masticamos rápido y menos veces de las que realmente necesitamos. Por lo tanto segregamos menos enzimas que son las que ayudan a degradar la comida y nos ayuda a tener una digestión más saludable.

Mindfulness

Mindfulness: Practica uno de estos tips al momento de comer.

3er truco

Esconde la comida chatarra que pueda haber en casa y no la lleves a la oficina. En principio, trata de no comprarla. Pero si tu familia o roomies no están interesados en una alimentación saludable, negocia no tener estos productos a la vista y pon al alcance de tu mirada: variedad de snacks saludables y ricos, tus frutas preferidas de colores vivos, entre otros. De esta manera, tu cerebro elige lo que está accesible para ti y le hace ojitos.

 

4to truco

El tarro de las distracciones:

 

Cuando tengas un tiempo libre, escribe una lista de cosas divertidas o relajantes, pero que sobretodo te distraigan frente a la abrupta llegada de un antojo.

Luego las escribes en papelitos (como para hacer un sorteo) y las pones en un frasco de vidrio. Cada vez que aparezca una antojo, sin dudarlo, saca un papelito y haz la actividad que te indica.

¿Ideas?: respirar consciente, leer una revista  o un libro, salir a caminar, lavar los platos, llamar a una amiga, tomar una infusión, escuchar música…..

 

 

Y tengo más trucos, pero los cuento todos en la  5ta edición de mi programa online de 21 días Detox para Reencontrarte que va del 3 al 23 de setiembre.

 

Si quieres saber algunas opiniones de las ediciones anteriores léelos aquí.

 

 

Te mando un beso y que estés bien!

 

 

detox

2 Comments

Post a Comment