2 herramientas para empezar a sanar tu relación con la comida | Que Estés Bien
41574
post-template-default,single,single-post,postid-41574,single-format-standard,rad_rapidology,qode-core-1.0.3,woocommerce-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,,capri-ver-2.3, vertical_menu_with_scroll,smooth_scroll,woocommerce_installed,blog_installed,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive
reconciliate

2 herramientas para empezar a sanar tu relación con la comida

Esta semana compartí en mis redes esta afirmación:

reconcíliate con la comida

 

Y te expliqué un poco de cómo reacciona tu mente, y por consecuencia tu digestión y metabolismo, ante un estado de estrés si vives peleada con tu cuerpo y no tienes una relación saludable con la comida.

 

Lo que te cuento no es un invento, es real y científicamente comprobado lo que ocurre con tu sistema nervioso simpático (se activa cuando estás estresada) y parasimpático (se activa cuando estás relajada) , cuando tu mente cree que algo la estresa es implacable.

 

En ese momento tus pensamientos, emociones y creencias pueden llegar a influenciar de tal manera sobre tu cuerpo, que puede ocurrir lo siguiente:

 

  • Se eleva tu nivel de cortisol (hormona del estrés) y disminuye la producción de serotonina (hormona de la felicidad)
  • Tu digestión se detiene
  • Se incrementa tu apetito y ansiedad por comer azúcar y carbohidratos
  • Afecta tus hormonas sexuales y la tiroides
  • Reduce la calidad de sueño
  • Almacenas más grasa en vez de formar músculo
  • Disminuye tu energía
  • Afecta tu sistema inmune

 

reconcíliate con la comida

 

Por eso, tus esfuerzos por comer saludable y hacer ejercicios no tendrán un resultado sostenido sino reparas la relación que tienes con tu cuerpo, a eso le llamo reconciliarse.

 

Porque para instaurar hábitos de salud, debes de tener una intención real , una que venga del amor, de la aceptación y el respeto hacia ti misma. Una intención que active tu sistema parasimpático!

 

Para sanar la relación con la comida, debes empezar por ti, no por tu plato.

 

Me encantaría poder acompañarte en este proceso de reconciliación con tu cuerpo y la comida, pero mientras lo decides, quiero compartirte 2 herramientas poderosas que yo practico (no creas que sólo sirven para las que quieren llegar a su peso ideal, también es para las que literal odian alguna parte de su cuerpo, a mi me pasa con la celulitis en mis piernitas) y enseño a mis clientas.

 

Visualízate como quieres verte

reconcíliate con la comida

No sabes qué fácil es engañar a nuestra mente, por eso esta técnica es una de las preferidas y más contundentes. Eso sí, como todo, debes de practicarla y comprometerte todos los días. Visualízate con tu peso ideal, en una situación específica, cómo hablas, cómo caminas, cómo te sientes con la talla de pantalón o vestido que traes puesta.

Esta herramienta la aplico en mi programa online Autocuidado – El origen de tu alimentación y en las sesiones presenciales con mucho más detalle. Pues te ayuda tener una imagen muy clara de lo que quieres lograr. Recuerda que nuestra mente no sabe diferenciar de lo que es real y ficción, úsala a tu favor.

 

 

El poder de la palabra

Quizá haz escuchado la sabia frase de Ghandi: Cuida tus pensamientos, porque se convierten en palabras, ellas se transforman en tus actos, luego ellos crean tus hábitos y finalmente estos definen tu destino.

 

Así de poderosos son nuestros pensamientos y el diálogo interno que lleves.  Por eso las afirmaciones positivas te ayudarán a ser más consciente de tu relación mente-cuerpo. Así experimentarás un mayor bienestar.

 

Incluye en tu rutina, algunas de ellas por mínimo 21 días.

reconcíliate con la comida

 

Puedes practicar escribiendo una personal, siempre en positivo, presente y primera persona.

 

Los cambios que esperas ver en tu cuerpo y con tu salud, parten de ti y de tu cambio de mentalidad querida, acepta para dejar ir.

Ya sabes que si te animas a a empezar tu camino de reconciliación, seré muy feliz de acompañarte y ser parte.

 

Te mando un abrazo y espero que estés bien!

 

 

Carla

 

 

 

 

No Comments

Post a Comment